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Centenario del abrazo aéreo entre España y Filipinas

  • apeveeditor
  • 2 may
  • 9 Min. de lectura

JAVIER ALGARRA


SE CUMPLE UN SIGLO DE LA GESTA DE LA ESCUADRILLA ELCANO QUE, EN 1926, COMPLETÓ EL VUELO MADRID-MANILA, TRAS LA HAZAÑA DEL PLUS ULTRA QUE CRUZÓ EL ATLÁNTICO SUR ENTRE ESPAÑA Y AMÉRICA EN SOLITARIO.


Los pilotos españoles hicieron historia hace cien años, al completar con éxito diversas expediciones aeronáuticas. Entre 1926 y 1935 se llevaron a cabo ocho vuelos de especial trascendencia. Este 2026 es el inicio de los actos para conmemorar ese centenario. Los tres más destacados fueron los que conectaron la Península Ibérica con tres territorios hermanos, que fueron de soberanía española durante siglos: Hispanoamérica, Filipinas y Guinea Ecuatorial. Aunque el más famoso es el del "Plus Ultra", quizá el de mayor trascendencia fue el de la Escuadrilla Elcano entre Madrid y Manila.


El Teniente Coronel Marcelino Sempere, con Javier Algarra en Onda Madrid
El Teniente Coronel Marcelino Sempere, con Javier Algarra en Onda Madrid

ENTREVISTA AL TENIENTE CORONEL MARCELINO SEMPERE EN ONDA MADRID, SOBRE LAS GRANDES GESTAS AERONÁUTICAS ESPAÑOLAS.


SI QUIERES ESCUCHAR EL PROGRAMA PULSA EN EL SIGUIENTE ENLACE:



El vuelo del "Plus Ultra"


El hidroavión Dornier Do J Wal, el "Plus Ultra"
El hidroavión Dornier Do J Wal, el "Plus Ultra"

La más conocida es, sin duda, la hazaña del "Plus Ultra", el hidroavión pilotado por el comandante Ramón Franco, hermano menor del general Francisco Franco, que se convirtió en la primera aeronave que cruzaba en solitario el Atlántico Sur entre la Península Ibérica y América Latina.

La aeronave era una hidrocanoa bimotor Dornier Do J, conocida como Wal (ballena, en alemán), el avión más importante diseñado en los años veinte por la compañía alemana Dornier Flugzeugwerke.

Juan Manuel Durán, Ramón Franco y Julio Ruíz de Alda
Juan Manuel Durán, Ramón Franco y Julio Ruíz de Alda

Junto al comandante Franco, completaban la tripulación: el capitán Julio Ruíz de Alda, el teniente de navío Juan Manuel Durán y el sargento mecánico Pablo Rada.

Ramón Franco, a diferencia de su hermano Francisco, era de izquierdas, masón, republicano y anticlerical. Considerado un héroe de la aviación nacional, fue nombrado director general de Aeronáutica al proclamarse la Segunda República. Llegada la guerra civil, se unió al bando de su hermano. Murió en 1938 en un accidente aéreo en el Mediterráneo, mientras pilotaba un hidroavión durante una tormenta.


El itinerario del "Plus Ultra"
El itinerario del "Plus Ultra"

El "Plus Ultra" despegó de Palos de la Frontera (Huelva) el 22 de enero de 1926, el mismo lugar desde el que zarpó Cristóbal Colón en 1492.

Fue un viaje de veinte días, en el que recorrieron 5.500 millas, con escalas en Las Palmas de Gran Canaria; Praia, capital de Cabo Verde; el archipiélago brasileño de Fernando de Noronha; la capital del estado brasileño de Pernambuco, Recife; Río de Janeiro y Montevideo.

El 10 de febrero, la nave amerizaba a 120 kilómetros de Buenos Aires, con lo que el "raid" batió el récord del mundo de distancia recorrida por escalas, además de abrir una línea de correo veloz a través del Atlántico.

Los tripulantes fueron recibidos en Buenos Aires como auténticos héroes, y el desafío recibió una gran cobertura mediática, muy superior a la atención prestada a la siguiente expedición, que se iniciaría el 5 de abril de ese año, el mismo día en que regresaba a España la tripulación del "Plus Ultra". Sin embargo, la gesta de la Escuadrilla Elcano sería una hazaña todavía mayor.


La Escuadrilla Elcano


El 5 de abril de 1926, tres aviones biplaza Breguet XIX despegaron del aeródromo de Cuatro Vientos, en Madrid, con destino a Filipinas. Sus pilotos harían historia al mostrar al mundo "el grado de perfeccionamiento de su técnica aeronáutica y el entrenamiento de sus navegantes.

Los héroes de la Escuadrilla Elcano
Los héroes de la Escuadrilla Elcano

Eran la nave "Fernando de Magallanes", pilotada por el capitán Rafael Martínez Esteve, que iba acompañado por el soldado mecánico Pedro Mariano Calvo; la "López de Legazpi", con el capitán Joaquín Lóriga y su sargento mecánico Eugenio Pérez Sánchez; y la "Juan Sebastián Elcano", con el capitán Eduardo González-Gallarza, junto a su cabo mecánico Joaquín Arozamena Postigo.

Este viaje hacia el Oriente, junto al ya mencionado del "Plus Ultra" hacia el Este, a America Latina, y el de la Patrulla Atlántida, que partiría hacia el Sur, a Guinea, en el mes de diciembre, eran los tres eventos más importantes con los que la Aviación Española quería establecer contacto aéreo directo con aquellos territorios que habían sido provincias o colonias españolas.

Una demostración de poderío aéreo español con un profundo significado histórico.

El de la Patrulla Elcano fue un vuelo de 17.100 kilómetros en 18 etapas durante 39 días.


Itinerario del vuelo de la Escuadrilla Elcano en 1926
Itinerario del vuelo de la Escuadrilla Elcano en 1926

El vuelo contra el Sol al confín asiático del imperio español, describió cuatro etapas bien diferenciadas: el cruce del Mediterráneo hasta el Cairo; sobrevuelo del desierto Arábigo y Oriente Medio hasta Karachi; paso por el golfo Pérsico, Tailandia e Indostán hasta Saigón; y el último tramo que comprendía Indochina, China, cruce del mar de China y Filipinas.

Fueron muchos los avatares a los que tuvieron que enfrentarse los aviadores para llevar a cabo su misión. Uno de los aparatos, el Magallanes, sufrió una avería en la etapa entre El Cairo y Bagdad y tuvo que realizar un aterrizaje de emergencia en el desierto de Jordania. El capitán Rafael Martínez Estévez y su mecánico, Pedro Mariano Calvo, no se quedaron junto al aparato y se separaron, permaneciendo cinco días desaparecidos en el desierto, enfrentándose la deshidratación, los cambios bruscos de temperatura y las tormentas de arena, hasta ser localizados por un piloto de la RAF. 

Cuando el viaje ya casi se había completado, fue la Juan Sebastián Elcano, la nave pilotada por Gallarza, la que sufrió avería a causa de una nube de mosquitos, obligándole a realizar un aterrizaje de emergencia en Macao, sufriendo daños en el fuselaje, al estrellarse contra unos árboles.

El avión de Lóriga, el López de Legazpi, a causa de una fuga de combustible, tuvo que realizar un aterrizaje forzoso en Tien Pack (China), siendo transportado a Macao por un buque de la Marina de Guerra portuguesa. Una vez reparada la nave, Gallarza y Lóriga recibieron órdenes de Madrid de seguir adelante con la misión, dejando a los mecánicos en tierra, para volar ellos dos en el Lopez de Legazpi: Gallarza como piloto y Lóriga como observador.

El 13 de mayo de 1926, tras 106 horas de vuelo y recorridos 17.500 kilómetros, estos dos capitanes aterrizaron en Manila con la escolta de honores de doce aparatos de Estados Unidos y un recibimiento apoteósico entre la población.


La Patrulla Atlántida


El tercer viaje destacado de la época fue el realizado por la Patrulla Atlántida, que partió el 10 de diciembre de 1926 de Melilla con destino a Guinea Española y compuesta por tres hidroaviones Dornier Wal: el Valencia, el Cataluña y el Andalucía.


La tripulación de la Patrulla Atlántida en Santa Isabel
La tripulación de la Patrulla Atlántida en Santa Isabel

A bordo del Valencia, el jefe de la expedición era el comandante Rafael Llorente Sola, con el capitán Teodoro Vives Camino como observador, el sargento Navarro como radiotelegrafista y el soldado Naranjo como mecánico.

El Cataluña lo pilotaba el capitán Manuel Martínez Merino, con Antonio Llorente Sola como segundo piloto, el capitán Cipriano Grande Fernandez Bazán como fotógrafo y el soldado Juan Quesada como mecánico.

Y en el Andalucía, pilotaba el capitán Niceto Rubio García, con el capitán Ignacio Jiménez Martín como segundo piloto, el capitán ingeniero aeronáutico Antonio Cañete Heredia como navegante, y el soldado Modesto Madariaga como mecánico. Fueron escoltados por el velero Cabo Falcón, de 120 toneladas.


Itinerario de la Patrulla Atlántida
Itinerario de la Patrulla Atlántida

Invirtieron quince días para cubrir los 6.829 kilómetros de la ruta, desde Melilla y bordeando la costa por Casablanca, Las Palmas, Port Etienne, Dakar, Conakri, Monrovia, Gran Bassan y Lagos, hasta su llegada a Santa Isabel.

A lo largo del viaje se produjeron todo tipo de incidentes: despegues y amarajes espectaculares, algunas averías y unos cuantos problemas en los motores Rolls Royce que dieron lugar a momentos estelares debido a la pericia de los pilotos y mecánicos.

A la llegada a Santa Isabel, el día de Navidad, los hidroaviones realizaron unas pasadas por la ciudad, engalanada para la ocasión, antes de amerizar y desembarcar entre vítores y banderas enarboladas por los habitantes. Los tripulantes fueron recibidos por el Gobernador de las Islas y con felicitaciones enviadas por el Rey de España.


Otros hitos históricos de la Aviación Española


Los otros cinco vuelos históricos que completan los hitos aeronáuticos que se conmemoran en este Centenario son:


  • En 1929 el avión 'Jesús del Gran Poder', partiendo de Sevilla, realizó un vuelo directo hasta Bahía (Brasil) y desde allí continuó un recorrido por Iberoamérica que finalizó en Cuba.

  • Dos años después, los pilotos Haya y Rodríguez (Cucufate), volaron desde Sevilla a Guinea por la línea más corta atravesando el continente africano, logrando dos récords mundiales de 5.000 y 2.000 kilómetros en circuito cerrado.

  • Desde la base aérea de Getafe, en Madrid, partió el 18 de marzo de 1933 una avioneta con destino a Manila (Filipinas), adonde arribó tras recorrer 15.000 kilómetros en 12 etapas.

  • El 10 de junio de 1933, fueron los pilotos Mariano Barberán y Joaquín Collar quienes realizaron la proeza de volar sin escalas, a bordo de una Breguet XIX bautizada como "Cuatro Vientos", desde Tablada (Sevilla) a Camagüey (Cuba). Solo unos días después de su hazaña se les dio por desaparecidos sobre la vertical de Villahermosa (Tabasco) cuando volaban desde La Habana hacia Ciudad de Méjico. Nunca se encontraron sus restos ni los del avión.

  • El vuelo de una avioneta entre Santander y Méjico el 12 de mayo de 1935 cierra el listado. En este caso se trataba de un piloto civil, Juan Ignacio Pombo, que recorrió 15.970 kilómetros llenos de vicisitudes, entre ellos, un ataque de apendicitis en pleno vuelo.


La histórica torre de Cuatro Vientos


Al hacer historia de la aeronáutica española, no podemos pasar por alto el hecho de que la Torre de Señales de la base aérea de Cuatro Vientos, en Madrid, es la torre de control de aeródromo más antigua del mundo en funcionamiento.


La histórica Torre de Cuatro Vientos
La histórica Torre de Cuatro Vientos

La Torre de Hércules de la Aviación Española fue construida en 1920 y conserva su estructura original. Se da por hecho que es la pionera de este tipo de obras, por delante de la torre de Croydon (Londres).

Su diseño, que data de 1919, fue realizado por el comandante de Ingenieros Leopoldo Jiménez García.

Se inspiró en los faros marítimos, ya que, en esos tiempos, no existía ningún precedente en el diseño de instalaciones aeronáuticas de estas características.

Fue construida con hormigón armado, material sin desarrollo en la España de la época. El encargado de la obra fue Enrique Sierra, que fabricó las piezas en sus talleres del Paseo de las Delicias, siendo posteriormente trasladadas a las instalaciones del aeródromo.


La Torre, el 5 de abril de 1926, ante el inicio del "raid" Madrid-Manila de la Escuadrilla Elcano
La Torre, el 5 de abril de 1926, ante el inicio del "raid" Madrid-Manila de la Escuadrilla Elcano

La Torre, con sus diecinueve metros de altura, ha sido testigo de la evolución de la aviación española durante más de un siglo, como las exhibiciones de vuelo del Autogiro de Juan De La Cierva, la salida de la Patrulla Elcano, protagonista del raid Madrid-Manila, o el despegue del primer vuelo de Iberia, que cubriría el trayecto de la nueva línea comercial entre Madrid y Barcelona. Además, se encuentra ubicada en el aeródromo más antiguo de España, Cuatro Vientos, que sigue operativo desde 1911.


"Aviadores después de la tormenta", de Augusto Ferrer-Dalmau.
"Aviadores después de la tormenta", de Augusto Ferrer-Dalmau.

En 2022 fue declarada Bien de Interés Cultural y actualmente su ubicación queda dentro del perímetro del Museo del Aeronáutica y Astronáutica, dentro de la base aérea de Cuatro Vientos, donde se emplazan también el Centro Cartográfico y Fotográfico del Ejército, el Ala 48, la Escuela de Mando, Control y Transmisiones, el Club Polideportivo Cuatro Vientos y el Club de Oficiales Barberán y Collar.

Este último toma su nombre de los pilotos Mariano Barberán y Joaquín Collar, héroes del vuelo sin escalas entre Tablada (Sevilla) y Camagüey (Cuba) en junio de 1933, a bordo de la aeronave "Cuatro Vientos" y que días desaparecían tras haber despegado de La Habana con destino a Méjico.

Tan emblemática es la Torre de Cuatro Vientos que hasta el genial pintor de batallas Augusto Ferrer-Dalmau le quiso rendir homenaje, inmortalizándola en su cuadro "Aviadores después de la tormenta", dedicado al Ejército del Aire, con motivo del centenario de los cuatro primeros aeródromos del Ejército de Aire, y el de la propia Torre de Cuatro Vientos.


El pintor de batallas, Augusto Ferrer-Dalmau presenta el cuadro ante la ministra de Defensa, Margarita Robles
El pintor de batallas, Augusto Ferrer-Dalmau presenta el cuadro ante la ministra de Defensa, Margarita Robles

Para conocer más detalles acerca de la Torre de Señales, nada mejor que recurrir al libro "Cien años de la Torre de Señales. Base Aérea de Cuatro Vientos" (2021), escrito por Marcelino Sempere Doménech, junto a M. Yusta Viñas y C. Roldán Villén, y editado por la Secretaría General Técnica del Ministerio de Defensa, a raíz del centenario de la torre.


Celebración del centenario


Fue justamente uno de los autores de este libro, el Teniente Coronel Marcelino Sempere Doménech, el encargado de impartir la conferencia "El vuelo Madrid-Manila de la Patrulla Elcano: Una gran odisea de la aviación militar española", dentro del ciclo organizado por la Asociación de Amigos del Museo del Aire, cuyo presidente, el General Jorge Clavero, fue el encargado de presentarle.


Javier Algarra con el general Gallarza, hijo de uno de los pilotos de la Escuadrilla Elcano
Javier Algarra con el general Gallarza, hijo de uno de los pilotos de la Escuadrilla Elcano

El Teniente Coronel Sempere es doctor en Filosofía y Letras y en Geografía e Historia, y especialista en Historia Aeronáutica y Militar. A su conferencia asistió, como invitado especial, el General Eduardo González-Gallarza Morales, hijo de uno de los pilotos de la escuadrilla Elcano que llevaron a cabo la gesta del velo Madrid-Manila de 1926.

También estuvo presente, como anfitrión, el director del Museo de Aeronáutica y Astronáutica, el Coronel Félix Manjón Martín.



El teniente Coronel Marcelino Sempere con Javier Algarra en Onda Madrid
El teniente Coronel Marcelino Sempere con Javier Algarra en Onda Madrid

PROGRAMA "HOY ES EL DÍA", EN ONDA MADRID, EN HONOR A LAS GESTAS DE LA AVIACIÓN ESPAÑOLA.


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