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Juan Ignacio Cerro y Nala, protagonistas de la celebración de San Juan Bautista en Las Rozas

  • apeveeditor
  • 24 jun
  • 3 min de lectura

El Ayuntamiento reconoce la trayectoria de un funcionario de carrera y rinde un emotivo homenaje a la veterana perra de la Unidad Canina.


El Auditorio Joaquín Rodrigo de Las Rozas acogió el pasado 23 de junio el acto institucional con motivo de la festividad de San Juan Bautista, patrón de la Policía Local. La ceremonia, presidida por el alcalde José de la Uz, reunió a representantes municipales, miembros de los cuerpos de seguridad, autoridades de la Comunidad de Madrid y numerosos vecinos en una jornada destinada a reconocer el mérito, la dedicación y el servicio público.

Juan Ignacio Cerro recibe el galardón de manos del alcalde de Las Rozas, José de la Uz.
Juan Ignacio Cerro recibe el galardón de manos del alcalde de Las Rozas, José de la Uz.

Aunque la máxima distinción de la jornada, la Medalla de la Policía Local, fue concedida al Instituto de Formación Integral en Seguridad y Emergencias (IFISE), el acto dejó también momentos especialmente emotivos protagonizados por personas y animales que, desde diferentes ámbitos, han contribuido de forma decisiva al servicio de la comunidad. Entre ellos destacaron el reconocimiento otorgado a Juan Ignacio Cerro Martínez, funcionario de carrera del Ayuntamiento de Las Rozas, y el homenaje tributado a Nala, la veterana perra de la Unidad Canina que se jubila tras años de servicio.




MÁS DE VEINTE AÑOS AL SERVICIO DE LOS VECINOS.


Juan Ignacio Cerro Martínez, Técnico de Administración General adscrito al área de Disciplina Urbanística, recibió una metopa de reconocimiento y agradecimiento por su destacado desempeño y constante colaboración con la Policía Local en el ámbito de la disciplina urbanística.


Un momento del acto
Un momento del acto

La distinción pone en valor una trayectoria profesional de más de veinte años al servicio del Ayuntamiento de Las Rozas. Durante este tiempo ha desarrollado una intensa labor jurídica y administrativa vinculada a la protección de la legalidad urbanística, colaborando estrechamente con los agentes encargados de las inspecciones y actuaciones sobre el terreno. Su trabajo ha permitido fortalecer la coordinación entre los servicios jurídicos municipales y la Policía Local, contribuyendo a la consolidación de un equipo de trabajo altamente eficaz en una materia tan compleja y sensible como la disciplina urbanística.


LA EMOTIVA DESPEDIDA DE NALA.


Si hubo un momento capaz de arrancar sonrisas y emociones durante la ceremonia fue el protagonizado por Nala, integrante de la Unidad Canina de la Policía Local de Las Rozas. Tras una larga trayectoria de servicio, Nala recibió un reconocimiento especial con motivo de su próxima jubilación, convirtiéndose en una de las protagonistas indiscutibles de la jornada.


Nala se jubila como agente de la Unidad Canina
Nala se jubila como agente de la Unidad Canina

La veterana perra ha desarrollado durante años distintas funciones operativas junto al agente de Policía Local Miguel Ángel Hernández Giménez, formando un binomio altamente valorado dentro del cuerpo policial.Durante el acto también se reconoció la labor profesional de Miguel Ángel Hernández Giménez, cuya dedicación y compromiso han sido fundamentales para el trabajo desarrollado junto a Nala a lo largo de estos años. Preguntado por el futuro de Nala, Miguel Ángel explicó que la perra continuará viviendo con él tras su jubilación. Aunque la edad ya dificulta algunas de las exigencias físicas propias del servicio policial, seguirá disfrutando de una vida tranquila junto a la persona con la que ha compartido años de trabajo, entrenamiento y compañerismo.


EL DESTINO DE LOS PERROS QUE PASAN A LA RESERVA.


Actualmente, la práctica habitual en España es que los perros que finalizan su etapa operativa permanezcan con sus guías cuando ello resulta posible.


El alcalde José de la Uz condecora a Nala
El alcalde José de la Uz condecora a Nala

Cuando esta opción no puede llevarse a cabo, suelen ser entregados en adopción a familias seleccionadas o integrados en programas específicos de acogida y jubilación, garantizando siempre su bienestar y una adecuada calidad de vida. La historia de Nala permitió además poner de relieve una realidad cada vez más valorada por la sociedad: el cuidado y protección de los animales que han servido en cuerpos policiales y de seguridad.


UNA CEREMONIA CARGADA DE HUMANIDAD.


Entre medallas, cruces al mérito, felicitaciones y reconocimientos, la figura de Juan Ignacio Cerro Martínez representó el compromiso silencioso de los funcionarios públicos que sostienen el funcionamiento de la administración local. Por su parte, la despedida de Nala recordó a todos los asistentes que el servicio público también tiene un rostro profundamente humano, capaz de generar vínculos que permanecen mucho más allá de la vida laboral.


Los agentes caninos que se jubilan permanecen con su guía o son adoptados por una familia
Los agentes caninos que se jubilan permanecen con su guía o son adoptados por una familia

 
 
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