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Documentos inéditos de la Guerra Civil en Majadahonda (Trilogía)

  • apeveeditor
  • 18 abr
  • 13 Min. de lectura

Actualizado: 19 abr

MIGUEL SANCHÍZ


Miguel Sanchíz
Miguel Sanchíz

"DOCUMENTOS INÉDITOS DE LA 'CAUSA GENERAL' EN MAJADAHONDA:

1.- LOS SEIS PRIMEROS MUERTOS EN MAJADAHONDA DURANTE LA GUERRA CIVIL.

2.- ENCUENTRAN EN MAJADAHONDA EL CADÁVER DE UN HERMANO DE PRIMO DE RIVERA (FALANGE).

3.- "VIOLACIÓN DE 2 MUJERES Y OBLIGADOS A LIMPIAR RETRETES CON LAS MANOS".



TRILOGÍA: TRANSCRIPCIÓN Y COMENTARIO


El presente trabajo analiza una serie de documentos inéditos conservados en la denominada «Causa General» relativos a la localidad de Majadahonda durante la Guerra Civil española, proceso judicial que intentaba delimitar las responsabilidades por los asesinatos de personas pertenecientes al bando nacional.


Documentos correspondientes a la Causa General del A.H.N. Subdirección General de los Archivos Estatales. Ministerio de Cultura. España
Documentos correspondientes a la Causa General del A.H.N. Subdirección General de los Archivos Estatales. Ministerio de Cultura. España

Estos documentos, integrados en los llamados “Estados” elaborados tras el conflicto, recogen testimonios, denuncias y descripciones de hechos considerados delictivos en el contexto de la guerra civil.

Estos se unen a los que ya se han realizado a la luz de la Ley de Memoria Histórica por diferentes historiadores e incluso escritores y dramaturgos como Fernando Arrabal, sobre los asesinatos y encarcelamientos de personas afines al bando republicano, también publicados por MJD Magazin, entre ellos, el alcalde socialista de Majadahonda, de la UGT, Candelas Gregorio Millán, campesino de profesión. También se ha publicado ya la lista del miembro del «Comité Revolucionario» que sustituyó al Ayuntamiento en aquellos convulsos momentos, gracias a las Memorias de Crescencio Bustillo (1907-1993) –que aparece citado en estos documentos– y que informan sobre los 13 represaliados del franquismo en Majadahonda.


EL OBJETIVO DE ESTE NUEVO ESTUDIO DE LA CAUSA GENERAL ES DOBLE. Por un lado, se ofrece una transcripción fiel de los textos manuscritos originales, respetando su forma y contenido e incorporando aclaraciones entre corchetes cuando la lectura lo requiere. Por otro, se propone un comentario que permita contextualizar los documentos atendiendo tanto a la información que proporcionan como a las limitaciones propias de su naturaleza. La serie, hasta ahora inédita, se estructura en 3 capítulos correspondientes a distintas páginas del expediente (98, 99, 100, 101, 102 y 103). Este 14 de abril, aniversario de la II República española, se publica el primero, y a través de ellos se busca no solo aproximarse a determinados hechos ocurridos en el ámbito local, sino también comprender los mecanismos de registro y construcción documental desarrollados en el periodo posterior al conflicto.


CAPÍTULO 1: LOS SEIS PRIMEROS MUERTOS EN MAJADAHONDA DURANTE LA GUERRA CIVIL.


Pág.98
Pág.98

PÁGINA 98: Texto manuscrito continuo.

[lectura con dificultades en varios pasajes]:

«Constantino Palacios López, natural de Almodóvar del Pinar (Cuenca), de profesión guardia de Seguridad, fue sacado por los rojos de la cárcel de Madrid y asesinado en Majadahonda el 28 de septiembre de 1936. La viuda se llama Regina López López, vive en calle Palma nº 70. José Cubero Mateos, natural de Calera de León (Badajoz), guardia de policía urbana del Ayuntamiento de Madrid, fue asesinado por los rojos el día 28 de septiembre de 1936, enterrándose en el término de Majadahonda. La viuda vive en la calle Mayor (?) 24, se llama Luisa Calvo (?) Morales».


PÁGINA 99 (57): Archivo Histórico Nacional, Causa General, Majadahonda, Estado nº 1, p. 57. Transcripción: “Santiago Millán Labrandero”, de 19 años, labrador, afiliado a Falange. Fecha: 19 de julio de 1936.

Pág. 99 (57)
Pág. 99 (57)

“Fue asesinado en la misma puerta de su casa por disparos de escopeta, que le causaron una herida en el costado izquierdo”. “Tomás Calleja Palacios”, de 22 años, mecánico, afiliado a Falange. Fecha: 9 de diciembre de 1936. “Según informes de los padres, fue encontrado ya cadáver en el Cementerio del Este de Madrid”. Responsables: “Se ignora”. “Benito Calleja Luque”, de 52 años, hortelano, afiliado a Acción Popular. Fecha: 30 de diciembre de 1936. “Según informes del hijo Braulio Calleja, fue asesinado después de llevárselo de este pueblo, cuando se evacuó a Las Rozas”. “Ricardo Millán Calvo”, de 17 años, labrador. Filiación: “Ninguna, pero simpatizaba con las derechas”. Fecha: “sobre el 15 de julio de 1937”. “Según informes de la madre, lo sacaron de su casa de Torrelodones donde estaban evacuadas las milicias rojas”.

En la columna de «Responsables» figuran nombres parcialmente ilegibles, entre los que se mencionan Antonio Sánchez Alvarez «vecino de esta localidad, el cual se encuentra en Francia por haberse pasado con los rojos cuando fue hecho el corte por las gloriosas fuerzas nacionales en Cataluña. Participaron en el crimen con el criminal Pilar Feliú Gómez (era un hombre) y Frutos Pulgar Martínez (?), estos dos sabemos que se encuentran en la cárcel de Madrid, sin saberse donde». También se mencionan como autores a «Prudencio Hernández Labrandero y Candelas Gregorio Millán, los cuales se encuentran en la cárcel de Madrid sin saber en cual». Por último se incrimina a «Aniceto Rodríguez Menéndez e Hipólito (?), ambos están en la cárcel, el primero en Yeserías y este en Paseo del Cisne nº 6″.


PÁGINA 100: «Hipólito Millán Labrandero. 29 años. Industrial. Afiliado a Falange. Asesinado o desaparecido: 7 de junio de 1937″.

Pág.100
Pág.100

Si fue encontrado su cadáver, en que sitio y clase de heridas que presentaba: «En el Depósito del (Cementerio) del Este de Madrid. Bomba de mano que le perforó el vientre». Personas sospechosas de participación en el crimen: «Candelas Gregorio Millán, Luis Hernández Alvarez y Aniceto Rodríguez, estos firmaron la denuncia, informando de ella Angel Montero y José Montero Viejo«. Fechado en Majadahonda a 10 de octubre de 1939 y firmado por el alcalde Victoriano Sanz y el secretario (ilegible)».

El documento correspondiente a la página 99 presenta un registro estructurado en forma de tabla en el que se consignan personas fallecidas o desaparecidas durante la guerra civil pertenecientes solo al bando nacional. La organización de la información responde a un modelo administrativo en el que se recogen datos personales, filiación, fecha, circunstancias y posibles responsables, aunque el grado de detalle varía de unos casos a otros. En algunos registros, como el de Santiago Millán Labrandero, se ofrece una descripción relativamente precisa de las circunstancias de la muerte, incluyendo el lugar y el tipo de heridas. Este nivel de detalle se produce en otros casos en los que la información se adjudica a “informes de los padres”, «de la madre» o «hijo» lo que indica una denuncia familiar de los hechos.

La identificación de los responsables presenta también una notable desigualdad. En ocasiones se mencionan nombres concretos, aunque incompletos o de difícil lectura, mientras que en otros casos se recurre a expresiones genéricas o se reconoce abiertamente el desconocimiento. Este aspecto pone de manifiesto las dificultades para establecer responsabilidades de manera precisa. Asimismo, la inclusión de la filiación política como elemento sistemático refleja los criterios de clasificación empleados en la elaboración del documento. Esta información, junto con ciertas expresiones valorativas, contribuye a contextualizar el registro, aunque también introduce elementos que deben ser considerados con cautela en su interpretación. En cualquier caso, los nombres y apellidos deben cotejarse con los que aparecen en la lista de Crescencio Bustillo (1907-1993) sobre los 13 represaliados del franquismo en Majadahonda, para obtener más precisión sobre los mismos y las dos versiones sobre lo sucedido. Crescencio Bustillo, primer responsable del Comité Revolucionario, organismo del que dimitió por los abusos que se estaban cometiendo y que de haber triunfado la República «no se hubiera librado del paredón», dio también otra versión sobre la muerte de Santiago Millán Labrandero en otro de sus artículos de sus memorias.

En conjunto, el documento combina datos concretos con informaciones incompletas, lo que sugiere una recopilación a partir de fuentes diversas, no siempre homogéneas ni verificables. Su valor reside tanto en la información que proporciona como en el modo en que esta fue recogida y organizada. Más allá del contenido estrictamente documental, cada uno de estos registros remite a personas concretas cuya trayectoria vital se vio interrumpida en circunstancias que, en muchos casos, no pueden reconstruirse plenamente. La lectura de este tipo de documentos invita a una reflexión serena sobre las consecuencias humanas de los conflictos y sobre la necesidad de preservar un marco de convivencia que impida que situaciones semejantes puedan repetirse.


CAPÍTULO 2: "ENCUENTRAN EN MAJADAHONDA EL CADÁVER DE UN HERMANO DE PRIMO DE RIVERA (FALANGE)"


En este segundo capítulo de la serie «Documentos inéditos de Majadahonda en la Causa General: transcripción y comentario», el documento correspondiente a la página 101 (58) presenta un registro de «cadáveres recogidos en este término municipal [Majadahonda], de personas no reconocidas como residentes en él, que sufrieron muerte violenta durante la dominación roja».

Pág. 101 (58)
Pág. 101 (58)

Y entre ellos una sorpresa: entre los 9 cuerpos solo identifican por ser más conocido a Fernando Primo de Rivera, hermano de José Antonio Primo de Rivera y confundador de la Falange, cuyo lugar de fallecimiento no se conocía hasta ahora. Los otros 8 cuerpos no pudieron ser identificados aunque se dan algunas pistas sobre ellos y pudieron se trasladados a Majadahonda tras los fusilamientos que se produjeron en la conocida «Matanza de la Cárcel Modelo». En este fusilamiento colectivo, Fernando Primo de Rivera fue ejecutado junto a los políticos Melquíades Álvarez (ex presidente del Congreso, líder del Partido Republicano Liberal Demócrata y mentor de Manuel Azaña), Manuel Rico Avelló (abogado, ex ministro y afiliado independiente de la Agrupación al Servicio de la República) y Julio Ruiz de Alda (militar y aviador falangista español, considerado un pionero de la aviación), entre otros, según la investigación llevada a cabo por el historiador Julián Casanova, en su obra «The Spanish Republic and Civil War» editada por Cambridge University Press.

Miguel Sanchiz y sus Encuentros con la Historia

A DIFERENCIA DEL DOCUMENTO ANTERIOR, centrado en personas conocidas y residentes, este registro recoge hallazgos en los que la identidad de las víctimas está en su mayor parte sin identificar, por lo que resulta incierta o incompleta. La estructura del documento es claramente sistemática, repitiendo una misma organización en cada anotación: fecha, lugar, número de cadáveres, descripción de las lesiones, posibles datos identificativos y responsables. Sin embargo, esta uniformidad formal contrasta con la escasez de información personal en la mayoría de los casos. Uno de los elementos más llamativos es la reiteración de expresiones como “se ignora”, tanto en lo relativo a la identidad de las víctimas como a la posible atribución de responsabilidades, aunque se dan algunos nombres. Este aspecto pone de manifiesto las dificultades para identificar a las personas fallecidas y para reconstruir los hechos en los que se produjeron las muertes. La descripción de las lesiones, por el contrario, es relativamente constante y detallada, repitiéndose fórmulas como “varias heridas en la cabeza y cuerpo por arma de fuego”. En algunos casos se añade la presencia de heridas por arma blanca, lo que introduce matices sobre las circunstancias de la muerte, aunque sin permitir una reconstrucción completa.

DESDE UNA PERSPECTIVA ANALÍTICA, EL DOCUMENTO REFLEJA tanto la voluntad de registrar estos hallazgos como las limitaciones inherentes al proceso de documentación. La combinación de sistematicidad formal e incertidumbre en los datos pone de manifiesto las dificultades para transformar estos registros en relatos completos y verificables. La acumulación de registros en los que las víctimas permanecen sin identificar introduce una dimensión especialmente significativa desde el punto de vista humano. Más allá de las anotaciones, estos documentos remiten a personas cuya historia quedó interrumpida sin que su identidad pudiera ser plenamente reconocida. Esta circunstancia invita a una reflexión sobre la importancia de la memoria y del respeto hacia quienes quedaron en el anonimato, así como sobre la necesidad de preservar una convivencia que impida que la violencia llegue a borrar incluso el nombre de las personas.


PÁGINA 101 (58). Archivo Histórico Nacional, Causa General, Majadahonda, Estado nº 2. Transcripción. Fecha: “28 septiembre 1936”. Lugar: “Carretera de Majadahonda al Plantío, kilómetro entre el 10 y 11”. Fernando Primo de Rivera, vestía traje claro, se ignoran más señas por los destrozos que (presentaba) su cadáver».


Fernando Primo de Rivera cuando entró en la Cárcel Modelo de Madrid al producirse el Alzamiento
Fernando Primo de Rivera cuando entró en la Cárcel Modelo de Madrid al producirse el Alzamiento

Hasta ahora se desconocía el lugar de su muerte. Se refiere al hijo del dictador Miguel Primo de Rivera y hermano del fundador de Falange, José Antonio Primo de Rivera. Aunque el documento ignora su profesión, la víctima era militar de Caballería, aviador y médico de profesión, siendo colaborador de su hermano en la estructura de Falange. Su hijo Miguel Primo de Rivera y Urquijo fue procurador en las Cortes franquistas y alcalde de Jerez de la Frontera. Tuvo una hija, Rosario Primo de Rivera, segunda esposa del torero Luis Miguel Dominguín, según recuerda el periodista Mariano Sánchez Soler en su libro «Ricos por la guerra de España» (Editorial Raíces, 2007).

«Fernando Primo de Rivera, vestía traje claro, se ignoran más señas por los destrozos que (presentaba) su cadáver», que se encontró en la carretera de El Plantío el 28 de septiembre de 1936.


EL HISTORIADOR JULIÁN CASANOVA, EN SU OBRA «THE SPANISH REPUBLIC AND CIVIL WAR» editada por Cambridge University Press, sitúa su muerte un mes antes, concretamente la noche del 22 al 23 de agosto de 1936, durante la llamada «Matanza de la Cárcel Modelo», en la que Fernando Primo de Rivera fue ejecutado junto a los políticos Melquíades Álvarez (ex presidente del Congreso, líder del Partido Republicano Liberal Demócrata y mentor de Manuel Azaña), Manuel Rico Avelló (abogado, ex ministro y afiliado independiente de la Agrupación al Servicio de la República) y Julio Ruiz de Alda (militar y aviador falangista español, considerado un pionero de la aviación), entre otros.

El historiador Julián Casanova
El historiador Julián Casanova

Las causas de su muerte fueron «varias heridas de fusil en la cabeza y cuerpo» y sobre las personas sospechosas de participación en el crimen, el documento inédito añade que «se ignora, por traerlo las milicias de Madrid, pero se sabe que intervinieron en la profanación de los cadáveres, varios (residentes) de esta localidad (Majadahonda), los que componían el Comité de este pueblo, (…) ¿miembros? del Ayuntamiento de aquella época, que son José Sánchez, Marcelo Sánchez, Candelas Gregorio, Tomás Labrandero, Aniceto Rodríguez, Lorenzo Montero, Pedro Villegas, Julio Martínez y Vicente Viedma. Se encuentran en las cárceles detenidos, a excepción del último, que se ignora su paradero». Como dato añadido señalar que en las memorias de Crescencio Bustillo (1907-1993) aparece como condenado por este crimen el nombre de Ángel Montero, alias “Cabezota”, «por presenciar otro “paseo” en el que mataron a Fernando Primo de Rivera. Era gente extraña quien lo hizo, él no tomó parte, pero recogió un cinturón que pertenecía al muerto y lo exhibió por el pueblo».


LOS OTROS CADÁVERES ENCONTRADOS EN LA CARRETERA DE MAJADAHONDA AL PLANTÍO se hallaron entre los kilómetros 9 y 11 eran guardias de seguridad, uno murió «por arma de fuego» y se encontró con «las piernas cortadas», otro murió por «dos heridas que le atravesaban los dos costados y otra que le atravesaba las sienes por arma de fuego, osea, pistola». Los asesinatos se produjeron «a primeros de agosto de 1936» y el 28 de septiembre del mismo año y las descripciones son muy genéricas: «estatura baja», «un tal Aznar, que se llamaba Rafael o José, vestía traje negro». «Palacios», «Cubero», «Vestía traje oscuro, de americana y pantalón, zapatos negros, y (…) en el interior un estuche de (…), dos escapularios y varias medallas, suponemos fuera un sacerdote o fraile»; «Vestía traje azul marino, estatura regular, se decía que era militar que veraneaba en el Plantío«. Sus edades eran de «unos 40 años» o «se ignoran». Cuatro de los cadáveres «fueron asesinados a la misma hora, interviniendo en los mismos las mismas (personas?)». Al último de ellos «cuando levantaron el cadáver le quitaron (…), los zapatos y tabaco por los rojos de este pueblo, Candelas Gregorio, Frutos Pulgar, Angel Montero, Rafael Hernández, José Sánchez, Tomás Labrandero, todos estos están en la cárcel de Madrid».


PAG. 102. Este documento refleja los 3 últimos cadáveres encontrados entre el 10 y el 18 de agosto de 1936.

Pág. 102
Pág. 102

A diferencia de los 6 anteriores, los cuerpos se encontraron en los kilómetro 6 y 7 de la Carretera de Villanueva del Pardillo, paraje conocido como «Cuesta del Plantío». Las 3 muertes se producen por heridas de armas de fuego en la cabeza y en el pecho. Las descripciones de las víctimas son las siguientes: «Estatura alta, muy fuerte, con bigote largo y canoso, calvo, con traje de mecánico y zapatos negros, 50 años. Trabajador (…)»; «estatura alta y fuerte, americana clara, pantalones (azul) marino, zapatos marrones muy nuevos y usaba gafas», unos 24 o 26 años; «estatura regular, fuerte con el pelo algo canoso, con bigote, vestido con mono azul en buen uso, zapatos bastante usados, al parecer trabajador por las callosidades de las manos, unos 25 a 40 años». Sobre las personas sospechosas de participación en los 3 crímenes, el documento señala que «se ignora por haberlos traído de Madrid», «se cree que lo trajeron en un coche desde Madrid los rojos» o «se ignora porque según informes lo trajeron en un coche con el anterior desde Madrid». Firman los informes el alcalde Victoriano Sanz y el secretario del Ayuntamiento (firma ilegible) el 10 de octubre de 1939.


CAPÍTULO 3: "VIOLACIÓN DE 2 MUJERES Y OBLIGADOS A LIMPIAR RETRETES CON LAS MANOS"


En este tercer y último capítulo de la serie «Documentos inéditos de Majadahonda en la «Causa General»: transcripción y comentario», el documento correspondiente a la página 103 (59) presenta un relato de carácter narrativo que describe una «Relación de tormentos, torturas, incendios de edificios, saqueos, destrucciones de iglesias y objetos del culto, profanaciones y otros hechos delictivos que por sus circunstancias, por la alarma o el terror que produjeron, deban considerarse como graves, con exclusión de los asesinatos, que fueron cometidos en este término municipal».

Se refiere al periodo de julio a diciembre de 1936 en los que tras el golpe de Estado se suprimieron los Ayuntamientos y al facilitar armas a la población se sustituyeron por «Comités Revolucionarios«, lo que desembocó en una ruptura del Estado de Derecho.


Gran Vía y Ayuntamiento de Majadahonda en los años cincuenta del pasado siglo
Gran Vía y Ayuntamiento de Majadahonda en los años cincuenta del pasado siglo

El documento recoge a las víctimas de los atropellos, entre ellas la violación de dos mujeres «que las llamaron a las altas horas de la noche al Ayuntamiento donde abusaron» de ellas. Entre las «personas sospechosas de participación» en los distintos delitos, entre ellos «trabajos forzados, hacerles poner las calles, limpiar los retretes con las manos, apuntarles con las armas, hacer las fosas de los que traían a asesinar, así como enterrarlos», figura Crescencio Bustillo, que negó parte de los hechos en sus Memorias publicadas por MJD Magazin. Esta es la transcripción de los documentos encontrados:


PÁGINA 103 (59). Archivo Histórico Nacional, Causa General, Majadahonda, Estado nº 3, pag 103 (59). «Relación de tormentos, torturas, incendios de edificios, saqueos, destrucciones de iglesias y objetos del culto, profanaciones y otros hechos delictivos que por sus circunstancias, por la alarma o el terror que produjeron deban considerarse como graves, con exclusión de los asesinatos, que fueron cometidos en este término municipal durante la dominación roja». Fecha: desde el 19 de julio hasta el 16 de diciembre de 1936″.


Pág. 103 (59): «Relación de tormentos, torturas, incendios de edificios, saqueos, destrucciones de iglesias y objetos del culto, profanaciones y otros hechos delictivos que por sus circunstancias, por la alarma o el terror que produjeron deban considerarse como graves, con exclusión de los asesinatos, que fueron cometidos en este término municipal»
Pág. 103 (59): «Relación de tormentos, torturas, incendios de edificios, saqueos, destrucciones de iglesias y objetos del culto, profanaciones y otros hechos delictivos que por sus circunstancias, por la alarma o el terror que produjeron deban considerarse como graves, con exclusión de los asesinatos, que fueron cometidos en este término municipal»

Sucinta relación del hecho delictivo: «trabajos forzados, hacerles poner las calles, limpiar los retretes con las manos, apuntarles con las armas, hacer las fosas de los que traían a asesinar, así como enterrarlos (…) de Ayuntamiento, (…), parroquia, así como los objetos de culto que lo sacaron y los quemaron en la plaza, en el campo llamado de Valdelosas (?), saquearon (…) casas de las personas de derechas llevándose todo cuánto tenían, violaron mujeres que las llamaron a las altas horas de la noche al ayuntamiento donde abusaron el alcalde Candelas Gregorio Millán y el secretario de aquella época, Vicente Viedma, el primero en la cárcel de Madrid y este se ignora su paradero».


En el apartado de «Nombre y domicilio del perjudicado» se citan los siguientes: «Santiago Millán Hernández, Ángel Millán Hernández, Antonio Sanz de Rosal, (…) Millán, Lucio Bustillo Martinón, Gregorio Martínez Gala, Aniceto, Graciano, Cipriano, Luis y Victoriano Sanz Hernández, Patricio Gala, Isabel Calvo, Casimiro y Juan (…), Lorenzo Labrandero, Francisco Villegas, Anastasio Labrandero, (Fructuoso) Magdaleno, Julio y Anastasio Labrandero Besearzo (?), Eugenia Bustillo, Julián Millán, Hipólito Bustillo, Francisco Jesús Calero, José Mª Calero, Leuterio Labrandero Alvarez, Juan Laredo (?), Doroteo Labrandero Bustillo, Pedro Montero Bustillo, todos vecinos de este pueblo».


«Personas sospechosas de participación en el delito»: «Candelas Gregorio Millán, Vicente Viedma, Aniceto Rodríguez, Crescencio Bustillo, Luciano Alvarez, Belarmimo (?) Bustillo, José Montero Viejo, Angel Montero, Frutos Pulgar, Arturo Sánchez, José Sánchez, Esteban Sánchez, Aquilino Casado, Hipólito Ponsales (?), Eusebio Ponsales, Tomás Labrandero, Pedro Villegas, Julio Martínez, Justo Bamiso (?), Jesús Hernández, Francisco Hernández, Prudencia Hernández, Vicente Polo Santos, Faustino Gómez Labrandero».

 
 
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