Hungría celebra el aniversario de su independencia del dominio austríaco
- apeveeditor
- hace 2 días
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JAVIER ALGARRA
La Embajada de Hungría en España ha celebrado el Día de su Fiesta Nacional, con motivo del aniversario de la Revolución y Guerra de Independencia de 1848-1849, con una brillante recepción en la residencia del embajador en Madrid, el archiduque Jorge de Habsburgo-Lorena. El diplomático es nieto del último emperador del imperio austrohúngaro y está emparentado con la familia real española, ya que su apellido es el de la reina María Cristina, segunda esposa de Alfonso XII y madre de Alfonso XIII, bisabuelo del actual Rey de España.

Tras la interpretación de los himnos nacionales de Hungría y de España, el embajador, en su discurso, dio la bienvenida a los asistentes, rememorando la lucha frente al dominio de los austríacos que los intelectuales húngaros iniciaron en 1848. Fue el 15 de marzo, fecha que quedaría establecida como Fiesta Nacional.
También destacó el orgullo del pueblo húngaro que, a lo largo de toda su historia, siempre ha demostrado su compromiso con la libertad y su gran capacidad de reacción contra las imposiciones e injerencias en su soberanía.
Folclore tradicional
La recepción, celebrada en la residencia del embajador, contó con la asistencia de numerosas personalidades relacionadas con Hungría y, entre ellas, una presencia destacada, la de Eva Benatar, de familia húngara judía, que consiguió sobrevivir al holocausto nazi, y que lleva treinta años residiendo en Madrid.
La celebración estuvo amenizada por la actuación de una intérprete que, ataviada con el traje típico de su país, obsequió a los presentes con una canción de amor folclórica acompañándose con la tradicional citera.

Se trata de un antiguo instrumento, utilizado por los pastores de la Gran Llanura húngara, que se hizo muy popular a finales del siglo XVIII y también en la segunda mitad del XIX. Antiguamente se hacía de una sola pieza de madera de álamo, tallada en forma de cabeza de caballo. Para su ejecución, el intérprete puntea las cuerdas con los dedos o utilizando una púa, apoyando el instrumento sobre las rodillas o sobre una mesa.
Gastronomía húngara
El ágape posterior estuvo compuesto por platos tradicionales de la gastronomía húngara.

Entre ellos, tuvimos ocasión de degustar recetas como el Marhapörkölt, estofado de ternera; Burgonya Gratin, gratinado de patatas, cortadas en finas láminas, horneado con quesos Gouda y Parmesano, con nata y especias; Mediterrán Lecsó, pisto de verduras de verano en salsa de tomate, cocinado a fuego lento y coronado con huevo escalfado; Töltött Káposzta, rollitos o bolitas de repollo relleno de carne picada, arroz, huevo y ajos, con tomate y tejföl (crema agria); y Malacpofa, carrilleras de cerdo confitadas con reducción de Pedro Ximénez.
El archiduque Jorge de Habsburgo-Lorena

El archiduque Jorge de Habsburgo-Lorena es oficialmente embajador de Hungría en España, desde que presentó sus cartas credenciales al Rey Felipe VI el pasado 12 de enero, en una ceremonia celebrada en el Palacio Real de Madrid, en la que fue presentado como Pal Gyorgy Habsburg-Lothringen, su nombre en húngaro.
Nacido en 1964 en Starnberg, en la región alemana de Alta Baviera, es el hijo menor de Otto de Habsburgo-Lorena, anterior pretendiente al trono de Austria y hermano del actual pretendiente, Carlos de Habsburgo-Lorena. Su padrino es el Papa Pablo VI.
Pese a haber nacido en Alemania, el nuevo embajador es ciudadano austríaco de nacimiento y obtuvo la ciudadanía magiar sin perder la austríaca. Desde que la familia imperial pudo volver a Hungría, en 1989, el nuevo embajador ha vivido en Budapest, dedicado a trabajar en organismos internacionales; fue uno de los negociadores de la entrada de Hungría en la Unión Europea y hasta el año pasado ejerció de embajador en Francia.
Casado con Eilika de Oldemburgo, tiene tres hijos: Sofía, de 24 años; Ildiko, de 23; y Carlos Constantino, de 21. El embajador Habsburg-Lothringen habla alemán, húngaro, francés, español, inglés e italiano. Estudió Derecho, Historia y Ciencias Políticas en Austria, Alemania y España y ha trabajado en empresas de televisión y comunicación. Aparte, sus tres hijos estudiaron sus carreras universitarias en España y el propio embajador pasó buena parte de sus veranos en nuestro país, concretamente en la casa familiar de Benidorm. Su hermana, Mónica de Habsburgo, está casada con Luis de Casanova, duque de Santángelo, y vive en Balaguer (Lleida).
Amigos de Hungría
Hungría es uno de los 27 estados soberanos que forman la Unión Europea y tiene en su calendario tres fiestas especialmente destacadas.

Se trata del 20 de agosto, día de San Esteban, en que se conmemora la fundación del Estado hace más de mil años; el 15 de marzo, Día Nacional, aniversario del inicio de la Revolución y la Guerra de 1848-1849 para independizarse del imperio austríaco; y el 23 de octubre, en recuerdo de la Revolución de 1956 frente al dominio soviético.
Fue un placer coincidir en la recepción con un buen amigo, el abogado y analista político Ricardo Ruíz de la Serna, profesor de Humanidades y Ciencias de la Comunicación de la Universidad CEU San Pablo, gran especialista en Oriente Medio y el antiguo espacio soviético, buen conocedor de Hungría, en cuyo idioma es capaz de expresarse con fluidez, y condecorado con la Cruz de Caballero de la Orden del Mérito de Hungría (Magyar Érdemrend lovagkeresztje).
Fue él quien me aclaró que en la recepción de marzo, que conmemora la Revolución y la Guerra de 1848-1849, la embajada suele invitar a personalidades que, por su trabajo profesional o labor de divulgación, han mostrado su simpatía por difundir o apoyar la realidad de Hungría, más allá de las escuetas referencias de actualidad, mientras que en la celebración de octubre, en recuerdo de la Revolución de 1956 contra el dominio soviético, se suele llevar a cabo un acto más institucional, contando con la presencia de representantes diplomáticos de otros países.

Un honor, por tanto, haber estado presente en la celebración de los amigos del país, a la que acudí del brazo de una buena amiga, Raquel Alonso Álvarez, experta en relaciones internacionales e institucionales, asesora en política internacional del ministerio de Asuntos Exteriores y del Congreso de los Diputados, directora de la Asociación de Alumnos de la Escuela Diplomática, con experiencia en desarrollo de negocios y en interlocución, coordinadora general del Instituto Universitario de Liderazgo Cardenal Cisneros, mentora del programa de alumnos de la Universidad Carlos III, docente en cooperación internacional, máster en Diplomacia y gran conocedora de Europa Central, tras haber residido en diversos países, entre ellos, Hungría y Polonia.
La Revolución de 1848

El 15 de marzo de 1848 fue el primer día de la Revolución Húngara. Un grupo de jóvenes intelectuales se reunieron en el Café Pilvax en Pest, lugar de encuentro de poetas y escritores de la época. Allí nacieron varios versos y consignas, como la Tonada Nacional, "Nemzeti dal", de Sándor Petöfi, y el manifiesto de "Los Doce Puntos", con demandas como libertad de prensa, un gobierno responsable y el fin de los privilegios feudales.
Los intelectuales salieron a las calles y una oleada de gente empezó a seguirles. En pocas semanas, el movimiento, que se había iniciado como una protesta no violenta, acabó desencadenando una guerra.
Aunque la revuelta fracasó, fue la base para que, década y media más tarde, se firmara el Compromiso de 1867 que dio paso a la monarquía austro-húngara, que puso fin al absolutismo austríaco y permitió el desarrollo del reino húngaro.




