Menores no acompañados (MENAS)
LUIS BUCETA FACORRO
1.- La reciente invasión de unas 70.000 personas en Ceuta, ha provocado opiniones abundantes sobre la emigración, cuando lo sucedido no ha sido ni tiene las características de emigración, si no de autentica invasión y ataque a España, desde el país vecino, Marruecos. La mayoría de los invasores eran lo que llaman menores no acompañados y, por descontado, ha dado lugar a tocar el tema de emigración y de los pobres menores no acompañados, siempre destacando los derechos humanos y la necesidad de proteger a estas personas y especialmente, a estos menores.

El sábado 18 -4- 2026, Juan Guirado, publicaba en ABC, un informe titulado: “Menores Erasmus. El truco de familias magrebíes para lograr la reagrupación”. El titulo ya me parece suficientemente expresivo, pero su contenido es mayor y de una claridad indiscutible. Estos menores que llama Erasmus, vienen a España en avión, acompañados de sus padres como si vinieran simplemente a pasar unas vacaciones. Casi todos traen IPhone de última generación, con ropa de marca y hablando español, porque han estudiado en un Centro de los españoles que hay situados en Alhucemas, Larache, Rabat, Nador, Tánger y Tetuán, que son privados y su coste es elevado. Estos menores vienen perfectamente aleccionados y con instrucciones muy claras de lo que tienen que hacer. Pasados unos días sus padres se marchan y quedan solos en España, con su conducta bien aprendida. Cuando su familia les confirma que ya han llegado a su país de origen normalmente Marruecos y Argelia, sus instrucciones son muy claras: deben presentarse en una comisaría y decir la simple frase de “soy menor no acompañado”. Inmediatamente se les incorpora al sistema de tutela dentro de un centro español.

Junto a la existencia de estos menores no acompañados de familias acomodadas, hay otros de familias sin medios o con escasos recursos que también los tenemos en España. Los menores no acompañados de escasos medios, vienen en pateras con el peligro y la zozobra del viaje que algunas veces, por desgracia, termina en tragedia. Como los anteriores, traen las instrucciones perfectamente claras de lo que tienen que hacer y decir. Tanto unos como otros, cuentan con el apoyo de organizaciones, que una vez en España les facilitan, si no lo traen un teléfono y una tarjeta SIM para mantener contacto con sus padres de origen y con una aplicación especial la llamada LienUp, que constituye una herramienta para facilitar su estancia en nuestras ciudades. Este sistema ha sido creado por una joven malagueña Violeta Serran, y los emigrantes que descarguen la app, encontrarán datos desde donde realizar trámites administrativos para regular su situación, albergues donde pasar la noche gratuitamente, comedores sin coste alguno para ellos, lugares en donde recoger ropa o limpiar sus pertenencias. Todos ellos son recursos financiados con fondos públicos e instrucciones claras y fáciles de entender. Además, también se les proporciona una carpeta digital, cuyo objetivo es el de organizar la documentación necesaria para gestionar los trámites de regularización. Una vez alcanzada esta y la mayoría de edad ya están en condiciones de solicitar y lograr la reagrupación familiar y conseguir que sus padres y la familia puedan venir a España y a Europa. En este momento no entiendo ni cabe en mi cabeza que el Gobierno Español no pueda impedir esta auténtica estafa.

Con los llamados menores no acompañados hay mayores de edad que se presentan como falsos menas, como coloquialmente se les llama. Hay una gran dificultad para detectar a estos mayores de edad mezclados con los menores, ya que las pruebas radiológicas para determinar la edad de estos jóvenes que arriban sin documentación, tienen una demora media de once meses, como ocurre en la Comunidad de Madrid, donde solo se practican en la Unidad de Traumatología del Hospital Gregorio Marañón.
2.-Respecto a la tutela de los menores no acompañados se presentan diversos aspectos, pues la finalidad de esta práctica es, por un lado que los adolescentes gocen del sustento público durante varios años hasta la mayoría de edad, a costo cero para sus progenitores y alcanzada esta mayoría de edad soliciten la reagrupación familiar en España y con ello en territorio europeo.

Llama la atención que la mayoría de los llegados a España, prácticamente la totalidad, son de países musulmanes, especialmente Marruecos y Argelia. Estos jóvenes son protegidos y atendidos en su educación de valores y actitudes por la comunidad musulmana. Además de lo que se diga en los centros de acogida, no podemos impedir los contactos con otros jóvenes, ni que asistan a la Mezquita u Oratorio más cercano con el pretexto de cumplir sus obligaciones religiosas. Esto quiere decir que pueden ser atraídos a una información radicalizada de tipo yihadista, como continuamente están informando e incluso deteniendo la policía nacional. Son continuas las denuncias de la existencia de menores especialmente conflictivos. A este respecto tenemos el caso de la Comunidad de Madrid que asegura 67 casos de abusos que no son menores no acompañaos y que realmente tienen 18 años o más según ha constatado la Fiscalía. A su vez la conserjería correspondiente lleva meses reclamando al Gobierno Central la repatriación de 88 adolescentes conflictivos por una conducta vinculada al consumo de drogas, robos y agresiones a educadores y otros menas, lo que hace inasumible su estancia en España, sin que actué el Delegado del Gobierno ni el Gobierno Central.

A este respecto la prensa ha publicado un informe que lo considero elocuente en su contenido, titulado “Escuela de Yihadistas en la Cañada de la Muerte de Melilla”, en el cual se presenta la acción de dos marroquíes vecinos de Melilla que habían creado una especie de escuela donde adoctrinaban a chicos jóvenes, incluidos menores, en los postulados de la Daesh. Escogían a los alumnos entre los chicos marroquíes que cruzaban la frontera de forma ilegal y aparecían como no acompañados por lo que eran vulnerables y de fácil acercamiento al ofrecerles ayuda personal y de la comunidad musulmana. A su vez existen la Mezquita Assalam que juega un papel importante pues a ella acuden los musulmanes radicalizados y donde se lleva a cabo una acción de proselitismo en orden a convertirlos en alevines yihadistas, bajo el lema “tienes que ser un buen musulmán”, es decir, hacer la yihad o al menos vivir de acuerdo con la interpretación más radical del Corán. Por descontado que todo este proceso no ocurre solo en Melilla, que la radicalización de menores es una característica de la herencia de esa amenaza terrorista no solo en España si no en el resto de Europa. Las cifras confirman las alertas lanzadas no solo por los servicios de información españoles, si no de sus colegas europeos. El Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (CITCO), en su informe del 2023 ya constataba que los” procesos de radicalización se llevan a cabo a una edad más temprana”.

Volviendo a la escuela de Melilla, la policía intervino una ingente propaganda de Daesh, incluido videos y audios en los que se podía escuchar frases como ”somos soldados de Alá, hagamos la yihad”; “dónde está el enemigo, es hora de actuar o veo a mi gente preparando la muerte del enemigo”.
3./ Por todo lo expuesto hasta ahora y muchos más hechos que no puedo traer aquí, creo que se pueden sacar las siguientes conclusiones:
1.- Los menores no acompañados proceden, normalmente, de países musulmanes, y sea cualquiera la forma de llegar a España tienen la intencionalidad manifiesta de disfrutar del sustento público durante varios años y la de, al cumplir la mayoría de edad, solicitar la reagrupación familiar en España y con ello en Europa.
2.- Su integración es prácticamente muy difícil, cuando no imposible, tal y como hasta ahora lo ha evidenciado las denuncias por delitos sexuales y robos de los que tenemos el ejemplo de la Comunidad de Madrid tal y como hemos expuesto. Naturalmente, esta reagrupación debe hacerse en el país de origen, donde viven sus padres y bajo la seguridad de las normas de su propio país.
3.- Entre los menores no acompañados entran con ellos, y se están colando en España bastantes jóvenes que no lo son como tales, si no mayores de edad.
4.-Aunque la acción de los centros españoles de acogida constituya un intento real de integración, al ser musulmanes son atraídos y tutelados por la comunidad musulmana, la cual los adoctrina, como buenos musulmanes, en el odio y la enemistad con los principios y valores comunes de la civilización occidental, produciéndose, en una gran mayoría, una radicalización incompatible con la pacífica convivencia ciudadana.
5.- Por este camino de los menores no acompañados, no debía aceptarse la reagrupación familiar en España, por el contrario, conocida la existencia de unos padres y familia en el país de origen, se debe enviar a estos jóvenes a su familia y no traer la familia aquí.
6.-- Lo que se está produciendo en el sistema actual es una auténtica invasión musulmana en España y Europa, alimentando la acción de la comunidad musulmana ya existente y favoreciendo lo que ellos llaman los soldados de Alá. En ese sentido, quiero terminar repitiendo las palabras del presidente de Argelia, Bumediam, que, en 1974, afirmó ante la Asamblea de Naciones Unidas: “un día millones de hombres abandonan el hemisferio sur para irrumpir en el hemisferio norte. Y no lo harán precisamente como amigos. Porque irrumpirán para conquistarlo. Y lo conquistaran poblándolo con sus hijos. Sera el vientre de nuestras mujeres el que nos de la victoria”. He de añadir, que hoy en día en Marruecos, Argelia, Túnez etc., prácticamente todo el mundo tiene un primo, un tío, un sobrino o un hermano que está en España, Italia, Francia o en cualquier otro país de la Unión Europea, con los efectos negativos graves que venimos sufriendo. Por eso, el árabe jesuita y profesor de la Universidad de Beirut, Samir Khalil, en el 2003, ya nos advirtió: “Europa es estúpida si no se da cuenta que el Islam utiliza su tolerancia para islamizar”.

7.- Evidentemente, estamos ante un problema muy complejo que nos lleva al planteamiento de variadas cuestiones de gran calado, que no son exclusivas de España si no que afectan a toda Europa y, añadiría, a todo Occidente en un plazo más o menos corto.
Por último, todo lo dicho, para que no haya malas interpretaciones, no tiene que ver con la minoría que quiera vivir y trabajar dentro de nuestras fundamentales normas de convivencia, la cual ha de ser acogida y protegida sin ningún tipo de discriminación. Como defendió un gran Papa, Benedicto XVI, “los derechos humanos son irrenunciables”.



