Gastronomía y brillante festejo en el Festival de Bargas
- apeveeditor
- 2 mar
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JAVIER ALGARRA
Impresionante éxito del Festival Taurino con Picadores celebrado este domingo, 1 de marzo, en la localidad toledana de Bargas, coincidiendo con las Terceras Jornadas "El Puchero Casero". Una inigualable tarde taurina tras un suculento recorrido gastronómico.

Nada menos que once orejas y tres rabos en una tarde inolvidable en la que Tomás Rufo fue el gran protagonista al indultar en la excelencia a "Carcelero", un utrero excelso de la ganadería de Sebastián Domecq, que derrochó bravura y permitió al diestro cuajar una faena larga y templada.
La presidenta se resistía al indulto, pero la presión del respetable acabó con la medida de gracia que arrancó una gran ovación en los tendidos.
Dos orejas y rabo simbólico del novillo indultado como trofeos para el matador.
No menos brillantes fueron las actuaciones del resto de novillos de Sebastián Domecq, que garantizaron multitud de trofeos: Miguel Ángel Perera, dos orejas; Daniel Luque, oreja; David de Miranda, dos orejas; Tomás Rufo, dos orejas y rabo simbólico tras el indulto; Marco Pérez, dos orejas y rabo; y el novillero Adrián Maroto, dos orejas y rabo.
La soleada tarde fue redonda, con excelentes novillos de Santiago Domecq y la acertada actuación de los diestros, en una jornada festiva en Bargas, donde propios y forasteros pudieron disfrutar de las Terceras Jornadas "El Puchero Casero".

El recorrido gastronómico, al módico precio de 3 euros por ración, no desmereció en absoluto en esa soleada jornada. Gracias a nuestro anfitrión, vecino y buen conocedor de su municipio, pudimos disfrutar de los increíbles garbanzos con torreznos de Soria y crema de zanahorias, que era la tapa ofrecida por Casa Paco, en la misma plaza de la Constitución.

El recorrido podía completarse con las patatas guisadas a la riojana de El Cazador, la tortilla guisada de Candy, el pote asturiano de Zapico, las patatas guisadas con costillas y pan de ajo en el bar Centro de Día, las fabes a la marinera de Casa Huecas, las patatas con bacalao y arroz de El Desván de Bargas, las judías con setas y bacalao de El Mesón, los garbanzos con chipirones de Vandolid o el pote gallego de Enyesque.
Nosotros optamos por completar recorrido en La Aldaba, en la calle Arroyada, donde pudimos disfrutar de sus callos a la madrileña, además de su inigualable bacalao rebozado o sus raciones de morro y de oreja.
Gracias a nuestros anfitriones, miembros de una familia querida y respetada en Bargas, que, con su generosidad y hospitalidad, supieron guiarnos de manera más que acertada para disfrutar de una inigualable jornada de festival taurino, excelencia gastronómica, acogida entre sus paisanos y exaltación de la amistad.



