Elecciones en Extremadura: Una heterodoxa interpretación.
- apeveeditor
- 8 ene
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LUIS BUCETA FACORRO
Catedrático

Normalmente, después de unas elecciones, todos los partidos políticos que han participado, suelen interpretar los respectivos resultados de la mejor manera hacia ellos, y todos, parece que sus resultados han sido buenos y positivos. De vez en cuando, algunos con sinceridad, señalan que han tenido una dura derrota. He preferido que pasaran algunos días para conocer las interpretaciones de los resultados de las elecciones de Extremadura del 21 de Diciembre del pasado año 2025, y llevar a cabo la mía que difiere en algunos aspectos de las presentadas por los partidos e, incluso, de interpretaciones de algunos analistas.

El único partido que realmente ha ganado llamativamente ha sido VOX, que evidentemente ha quedado en una posición favorable para la estabilidad de un gobierno en Extremadura tanto a la derecha como a la izquierda. Sin embargo VOX debe olvidarse de que va a desbancar y sustituir al PP. Si tuviera esa tentación, que ya han tenido otros, sería su declive. Si no es así y reconoce que es un apoyo necesario para que gobierne la derecha, seguirá creciendo, aunque relativamente y podrá constituir la clave para un buen gobierno, participe o no en el mismo.

El PP, por su parte, numéricamente ha ganado de una forma evidente, porque sus votos y escaños superan a los de las izquierdas, pero para gobernar necesita de VOX, aunque hay insensatas voces del partido de solicitar la abstención de los socialistas para evitar a VOX. Como siempre española o algunos de la derecha, se equivocan en cual es el enemigo, y digo enemigo porque son ellos los que han tratado al PP como tal, mediante las abundantes acciones para neutralizarlo y dejarlo fuera de los compromisos políticos, siguiendo las consignas de Largo Caballero revividas y utilizadas por el presidente Zapatero. Mi tesis es que se trata de un éxito que, en realidad, es un fracaso, pues la finalidad de adelantar las elecciones fue para conseguir una mayoría absoluta y así evitar el contagio con VOX, y no alcanzada esta mayoría queda bajo la decisión y el acuerdo con VOX, Tanto VOX como el PP han de convencerse que el enemigo a vencer que los está dividiendo, no es ninguno de ellos, si no el PSOE dirigiendo el Frente Popular que hoy gobierna.

No comprendo cómo aceptan el relato de la izquierda y el PP para evitar que lo acusen de una alianza con la “extrema derecha” acepta el planteamiento de la “extrema izquierda”. Como Rosa Díez nos señala en su libro “La Sombra”, Zapatero llegó a decir: "Si logramos que se rompa la derecha, el PSOE podrá gobernar, aunque su respaldo electoral disminuya”.
Lo que acabo de transcribir sirve para interpretar los resultados del PSOE. “Debate del PSOE”, señalan medios de comunicación y analistas e incesantemente afirman que es el comienzo de su debacle a nivel nacional y la derrota de Sánchez. Efectivamente, numéricamente es un desastre en su peor registro histórico en esa Comunidad que siempre ha sido, prácticamente, de la izquierda. Es un desastre para el PSOE de Extremadura que en Ferraz sabían que con ese candidato se iba a producir. Es una derrota, pero local y que puede repetirse en próximas elecciones comunitarias, pero creo que ha sido un magnifico y calculado triunfo para Pedro Sánchez.

El PSOE de Pedro Sánchez, tiene ahora la prueba de que viene y amenaza la derecha y hay que detener la involución y movilizarse la izquierda para detenerla. Ya dispone de la prueba palpable y real de que hay que detener y derrotar a la derecha, es más, que va a ser tema central en todas las próximas elecciones. Por otra parte, a Pedro Sánchez no le preocupa demasiado la pérdida de Comunidades Autónomas, pues en la mayoría el PSOE no tiene posibles aliados.
Aquí entra el evidente aunque sin significado real el triunfo de Unidos por Extremadura o los comunistas de Podemos como algún medio lo llaman. La lección, creo, es que evidentemente la extrema izquierda en España constituye un residuo del pasado y, práctica y políticamente sin significado en sí mismo y no le sirve al PSOE para gobernar la Comunidad Extremeña, aunque haya aumentado dos escaños y llegar a 7 diputados.
Me llama la atención que ni los partidos ni los analistas apenas han mencionado el problema de la abstención que, en Extremadura ha rondado el cuarenta por ciento del censo electoral. Esto significa un cansancio e indiferencia por la vida pública lo cual es muy peligroso para mantener una democracia seria y eficaz. Desde el punto de vista de las elecciones, en general, perjudica a la derecha porque la izquierda es más fiel que la derecha a la hora de votar. La derecha solamente tiene el caladero de personas que desean el posible cambio o aquellas que dudan si votar o a quién, en cada una de las elecciones. Reitero, es un tema que debería de preocupar muy seriamente a los dos grandes partidos mayoritarios de España.
El error que puede cometer el PP y VOX es creer que lo sucedido en Extremadura puede extrapolarse a unas elecciones nacionales. A nivel nacional se puede producir la predicción de Zapatero que sigue, al pie de la letra, Pedro Sánchez, que reitero: “sí logramos que se rompa la derecha, el PSOE podrá gobernar aunque su respaldo electoral disminuya”.

No es lo mismo ganar que poder gobernar. Y ello simplemente porque en unas generales puede ganar la derecha pero no gobernar. El PSOE tiene siempre la posibilidad de formar un Frente Popular, como el actual, porque a nivel nacional tiene muchos posibles colaboradores para un gobierno, que de no hacerlo, quedarían prácticamente a la intemperie. Recordemos el PNV y Bildu vasco, el Bloque Nacionalista Gallego, Esquerra Republicana de Cataluña, Convergencia y Unión de la misma comunidad, así como otros minoritarios que en otras elecciones han aparecido como Chunta Aragonesista o Teruel Existe, etc. El PSOE tiene la posibilidad de formar un Frente Popular como el actual, con todas esas formaciones, sin embargo el PP, sin VOX, carece de posibilidades.
Tengo la esperanza cristiana de que el sentido común y el afán de España, lleve a nuestros políticos a una confrontación serena y civilizada, en orden a la buena y benéfica convivencia de los españoles y con todos los pueblos del mundo.



