La Tertulia de Paco Cerro rinde homenaje al profesor Luís Buceta en su 98 cumpleaños
- apeveeditor
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RAFAEL CORDERO AVILÉS
Fue una jornada inolvidable, para recrear en nuestros recuerdos.

La tertulia de Paco Cerro, veterano informador de los pocos pioneros de la televisión en España que ya quedan y exalcalde de Boadilla del Monte, acogió con entusiasmo la iniciativa de su fundador y presidente, de rendir un sencillo pero sincero y cariñoso homenaje, a uno de sus miembros más señeros y destacados, el profesor y catedrático emérito de la Universidad Complutense y de la Pontificia de Salamanca, D. Luís Buceta Facorro con ocasión de su 98 cumpleaños.

La amistad entre Paco Cerro y Luís Buceta se remonta muchos años atrás en el tiempo y se remonta a los tiempos en que D. Luís, Luís, como el quiere e insiste que le llamemos sus amigos, desempeñaba la dirección de Televisión Española, allá por el año 1975, un periodo crítico de nuestra reciente historia, en la que dio comienzo, el difícil periodo histórico de la transición hacia la Democracia.
El papel de Luís Buceta como director de la televisión pública, en este contexto, es reconocido ampliamente por su competencia, honestidad y profesionalidad por una gran mayoría de los testimonios que nos han llegado, empezando por el de su gran amigo Paco Cerro que por aquellas fechas, estaba encargado de la unidad de filmaciones adscritas a la Jefatura del Estado, lo que durante los años siguientes, le brindó un contacto muy próximo y amistoso con el entonces Rey Don Juan Carlos.

Con todo este bagaje presente en nuestras mentes y sobre todo, en nuestros corazones, nos reunimos una vez más, en la que ya es la segunda casa de la tertulia de Paco Cerro y de los socios de APEVE (Asociación de Periodistas y Escritores Veteranos de España), de cuya junta directiva es miembro Luís Buceta asimismo; con algunas y obligadas señaladas ausencias, pero aún así con un nutrido grupo de comensales de alrededor de una veintena de tertulianos que en torno a la mesa amiga y familiar que La Montefiore en Montepríncipe, bajo la sabia dirección de nuestro buen amigo y anfitrión José Fernández de Pedro; pone a nuestra disposición mes tras mes, en nuestras periódicas y fraternales reuniones.
Fue como decía al principio, un día, una comida para recordar. En lo que en realidad, lo que más nos importaba, no era la excelente comida que nos pone sobre la mesa nuestro amigo José, sino la mirada, la expresión y las reacciones a nuestro quizás un poco abrumador homenaje, sobre la figura físicamente pequeña, de una innegable sencillez, pero a la vez de una enorme talla humana e intelectual.

Porque oyéndole a hablar, mira que le hicimos de rogar, impaciente por agradecer, hasta que por fin pudo tomar la palabra, sus expresiones tamizadas por la sabiduría de su inteligencia y una larga y fructífera existencia, destilan dos cosas: un profundo humanismo que en estos tiempos de barbarie, a uno le suenan a música celestial, en su más noble acepción y una profunda y sincera conciencia cristiana que alimenta ese humanismo irrenunciable, - el hombre es la medida de todas las cosas-, que decía el filósofo, reforzada por una espiritualidad y una fé que trasciende lo material, para poner al hombre desnudo plantado ante sus miserias y ante las grandes cuestiones y misterios que rodean, nuestra existencia.
Se escucharon los testimonios sonoros venidos desde los más distantes puntos de nuestra geografía para la ocasión, de grandes gigantes de la Comunicación, como Eduardo Sancho, Alfredo Amestoy, Miguel de los Santos, Miguel Sanchíz, cuyo magnifico articulo publicado en nuestra página de APEVE, tuvimos el privilegio de pronunciar, para todos nuestros compañeros; Javier Algarra y otras destacadas personalidades como Miguel Ángel Taus, toda una institución entre los rotarios, el actor José Carabias, enfrascado en pleno éxito teatral con su compañero Emilio Gutiérrez Caba; y entre las damas, Raquel Alonso, una de las más recientes llegadas a la tertulia.

Fueron muchos también, yo mismo, a través de un programa especial que grabé con una entrevista con Don Luís, hace un año, para un proyecto entonces en marcha; los que quisimos expresarle con nuestras palabras de alguna manera, nuestra admiración, cariño y curiosidad por ese secreto que parece custodiar apaciblemente en su pequeña, pero deslumbrante humanidad, desde hace casi un siglo. Alfonso Cavallé, Javier Saguar, Pedro Burgos, Joaquín Arozamena, Leticia Catalán y nuestra querida y abnegada fotógrafa Ángeles Rodríguez Fuentes, que desde una posición discreta, pero siempre oportunísima, para retratar la realidad del acontecimiento, estuvieron en primera fila y dieron brillo y esplendor a este acto entrañable que culminó con la entrega por Paco Cerro de una placa conmemorativa a Don Luís y finalmente, con unas sentidas y emocionadas palabras de agradecimiento por parte del homenajeado que nos hizo llegar el calor de su humanidad al decirnos: "Nunca os podréis imaginar lo que esta tertulia ha representado para mi en mi vida". A lo que nosotros podríamos contestar, y para nosotros también Don Luís Buceta Facorro. Para nosotros también.

Luego y como ya es tradicional, la tertulia evolucionó por un intercambio informal de puntos de vista y opiniones sobre la preocupante evolución de la situación internacional, sin perder de vista, de los acontecimientos nacionales...Pero todos tuvimos claro que ayer, era el día del homenaje a D. Luís Buceta Facorro, catedrático, abogado, sociólogo, pionero de la Psicología Social, padre, responsable político, padre y testigo imperturbable de nuestra historia y en cuyos ojos impenitentes y cansados, no se ha borrado aún, ni siquiera en este tiempo de prorroga a esta altura del partido, ni la ilusión, ni la esperanza.
Amigos, dice con sencillez, el secreto es tener y cultivar los amigos.
Pues que así sea, Luís, un fuerte abrazo.
REPORTAJE GRÁFICO: NINES RODRIGUEZ FUENTES Y LETICIA CATALÁN






